Una sala que se sabía las canciones
El 14 de mayo fuimos parte del Ciclo El Bajo, en un bar que se llenó de gente coreando las canciones. La banda sonó cañón.
Fue la noche en la que quedó claro que ya no tocábamos para los amigos de siempre, sino también para gente que llegó por la música.
La última fecha antes del papel
Casa Conejo, Sala Master, Cocina Clandestina, Cerros de Chena y El Bajo: cinco fechas en cinco meses, con los dos proyectos arriba del escenario.
Con eso encima, la pregunta dejó de ser si se podía armar una noche y pasó a ser cuál armar. La respuesta fue el 10 de junio.